100 expertos de todo el mundo, reunidos en Barcelona, subrayan el
interés de estudiar la relación entre las infecciones
víricas y los linfomas. El linfoma (cáncer que afecta
a los glóbulos blancos de la sangre) es uno de los tumores
que más aumenta a las sociedades desarrolladas. En Catalunya,
los casos nuevos incrementan más del 6% cada año.
Cada vez está más aceptada la relación entre algunas
infecciones, sobre todo víricas, y el desarrollo de algunos
tipos de cáncer. En este sentido se acumulan las evidencias
sobre la implicación del virus de la inmunodeficiencia humana
(VIH), el de la hepatitis C y el d'Epstein-Barr en la aparición
de linfomas.
La última reunión del consorcio internacional InterLymph
(International Lymphoma Epidemiology Consortium), que se ha celebrado
en Barcelona y ha reunido a unos 100 especialistas de 20 instituciones
y 15 países, ha concluido que una de las prioridades tiene que
ser definir con exactitud la relación entre diferentes infecciones
y el linfoma.
El linfoma, una patología en alza
Los linfomas reúnen una decimoquinta de tumores diferentes que
afectan al sistema linfático, y que tienen un pronóstico
y una supervivencia muy variables. La prevalencia de la enfermedad
y el tipo de linfoma más común varían significativamente
entre países, en función sobre todo de las infecciones
que predominan en cada área geográfica.
La alteración del sistema inmunitario es un factor de riesgo
muy importante para desarrollar un linfoma. Los infectados por el
VIH que desarrollan el sida llegan a tener 300 veces más riesgo
de sufrirlo que los que no tienen el virus, y las personas sometidas
a un transplante tienen entre 6 y 30 veces más probabilidades
de sufrir el cáncer.
El linfoma es uno de los tumores que más aumenta en las sociedades
desarrolladas: en Catalunya, el incremento es del 6,1% anual
desde 1980. De momento se desconoce el porqué de este aumento:
un mejor diagnóstico, los cambios en los estilos de vida,
el envejecimiento de la población o la presencia de enfermedades
inmunosupresoras se apuntan como posibles causas.
Los linfomas son
mucho más frecuentes en hombres que en mujeres
(21,9 casos nuevos por 100.000 habitantes y año, enfrente
de 14,9 casos nuevos por 100.000 habitantes y año, en
Europa). Es el quinto cáncer más frecuente en hombres,
y el tercer tumor con más incidencia entre las mujeres. En
España se diagnostican 13.000 casos nuevos el año (7.100
en hombres y 5.800 en mujeres). Se calcula que 1 de cada 66 hombres
y 1 de cada 111 mujeres habrán desarrollado uno linfoma a
la edad de 64 años.
Virus de Epstein-Barr y linfoma
Un trabajo encabezado por el Instituto Catalán de Oncología
(ICO), y que publica este mes la revista International Journal of
Cancer, demuestra que el estudio de las proteínas implicadas
en la división del virus Epstein-Barr (VEB) pueden ser un
buen indicador del riesgo de desarrollar uno linfoma.
Esta infección es muy frecuente en la población -más
del 90% de las personas están infectadas- pero en la mayoría
de casos está latente. Si la infección es tardía
(en la adolescencia) provoca la mononucleosis infecciosa, conocida
también como la enfermedad del beso, que puede derivar en
uno linfoma no Hodgkin. El virus también está implicado
en otros linfomas, en los cuales se activa de manera anormal, especialmente
en pacientes con un déficit inmunitario. Por eso, el análisis
de las proteínas implicadas en la activación del VEB
podría utilizarse como herramienta para evaluar el riesgo
de desarrollar un linfoma: "En general el virus se multiplica
muy lentamente porque el sistema inmunitario frena la división.
Si, por alguna razón, el virus empieza a dividirse sin control,
puede provocar un linfoma ", explica Sílvia de Sanjosé,
del Servicio de Epidemiología y Registro del Cáncer
del ICO.
El estudio se ha llevado a cabo comparando el patrón de expresión
de las proteínas relacionadas con la proliferación
del virus de Epstein-Barr en 1.085 pacientes con linfoma y 1.153
individuos control. En el trabajo han participado, además
del ICO, el Hospital Verge de la Cinta de Tortosa, y centros de
Holanda, Alemania, la República Checa, Francia, Italia e Irlanda.
Interlymph
Hace seis años se creó el consorcio InterLymph, promovido
por el Instituto del Cáncer de los Estados Unidos y la OMS,
para mejorar el estudio de la epidemiología de los linfomas.
El InterLymph ha establecido otras prioridades además del
estudio de las infecciones:
Buscar las variaciones genéticas
que aumentan la susceptibilidad al linfoma.
Analizar la relación entre los factores ambientales (exposición
laboral a tóxicos, tabaco, alcohol, rayos ultravioletas,
tintes de pelo) y el cáncer.
Extender los estudios a los países en vías de desarrollo.
Hospitalet de Llobregat
25 de junio de 2007
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