información sobre el cáncer
usuarios y público
ICO grupo
área de epidemiología y prevención
investigación
formación
ICO l'Hospitalet
ICO Badalona
ICO Girona
 
web de la Fundació
 
pla director d'Oncologia
 
El epidemiólogo Xavier Bosch, del Institut Català de Oncología, recibe el Premio Rei Jaume I de Investigación Médica

• SM la Reina Sofía ha entregado los premios, que otorga cada año la Generalitat Valenciana
• El Premio reconoce la investigación de Xavier Bosch sobre la relación entre el virus del papiloma humano y el cáncer de cuello de útero

Xavier Bosch, jefe del Servicio de Epidemiología y Registro del Cáncer, del Institut Català d’Oncologia (ICO), ha recibido este jueves 26 de octubre, en Valencia, el Premio Rei Jaume I a la Investigación Médica, que otorga anualmente la Generalitat Valenciana, y que se cuenta entre los más prestigiosos de nuestro país. La ceremonia, presidida por SM la Reina, se ha celebrado en la Llotja dels Mercaders de Valencia.
La investigación desarrollada por Xavier Bosch durante los últimos veinticinco años ha sido fundamental para establecer la asociación entre el cáncer de cuello de útero y el virus del papiloma humano (VPH). Hoy en día se sabe que este virus es el responsable de la práctica totalidad de cánceres de cuello de útero, lo que ha permitido la puesta en funcionamiento de técnicas de cribaje que complementan la citología convencional (papanicolau) y, más recientemente, la elaboración de una vacuna.
Los EE.UU. autorizaron la primera vacuna contra el VPH el mes de junio pasado, y está previsto que se apruebe en España durante el 2007. El Servicio de Epidemiología y Registro del Cáncer del ICO, que lidera Xavier Bosch, ha participado también en la investigación sobre la eficacia de esta vacuna.
Xavier Bosch (Barcelona, 1947) es licenciado en medicina, y especializado en oncología médica y epidemiología. Trabajó durante diez años en la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer en Lyon (Francia), antes de incorporarse en el ICO para crear y dirigir el Servicio de Epidemiología y Registro del Cáncer. Es miembro de honor de la Sociedad española de colposcopia y patología cervical. Recientemente, ha sido galardonado por la Sociedad Americana de Colposcopia y Patología Cervical, y por la Organización Europea de Investigación sobre Infecciones Genitales y Neoplasia.
Los Premios Rei Jaume I se crearon en 1989 con el objetivo de promover la investigación y el desarrollo científico en España; cuatro años más tarde, en 1993, se convocó por primera vez la categoría de Investigación Médica. La característica más relevante de estos galardones es la presencia de varios premios Nobel entre su jurado. El premio está dotado con 100.000 euros. Más información sobre los premios: http://www.fvea.se

Evitar la infección, prevenir el cáncer

Xavier Bosch es uno de los investigadores que, a nivel mundial, han contribuido a demostrar que para desarrollar un cáncer de cuello de útero se debe haber infectado previamente por el virus del papiloma humano. Este descubrimiento ha permitido mejorar la prevención de este tipo de cáncer mediante la preparación de vacunes, la inmunoterapia y los programas de cribaje.


El virus del papiloma humano (VPH)

El virus del papiloma humano (VPH), una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en todo el mundo: a lo largo de la vida, más del 80% de las mujeres sexualmente activas habrán sido expuestas. Así, el 10% la población femenina de los países desarrollados da positivo por la infección viral, y el 15% en los países en desarrollo. La familia de VPH cuenta con más de 150 tipos virales, unos 15 de los cuales son de alto riesgo oncológico. La infección por uno de estos tipos de alto riesgo tiene una duración mediana de 8-12 meses y, en los casos más severos, puede llegar a los dos años.

La infección y el cáncer

Estudios epidemiológicos y moleculares han demostrado la asociación de la infección por VPH con el desarrollo del cáncer de cuello uterino y de otros cánceres del tacto ano-genital de hombres y de mujeres. Así, el virus del papiloma humano está presente en el 100% de los casos de cáncer de cuello uterino, el 90% de cáncer de ano, y el 40% de los tumores de vulva vaginal y pene. A nivel mundial, el VPH es responsable del 5,2% de todos los cánceres, porcentaje que se reduce notablemente en el caso de los países desarrollados, dónde su contribución baja al 2,2%. Actualmente, hay unos 310 millones de mujeres infectadas con VPH, la mayor parte de las cuales se encuentra en los países en desarrollo; de éstas, 56 millones han desarrollado algún tipo de cáncer de cuello uterino como resultado de la infección. En el caso de Europa occidental, se estima que el 10,3% de la población femenina más grande de 15 años está infectada: 15,5 millones de mujeres de las que un tercio, aproximadamente, tendrá una lesión pre-neoplásica y, de entre ellas, cerca de 30.000 serán diagnosticadas de cáncer de cuello uterino cada año. Este tumor es el cuarto más presente en Europa (tras el cáncer de mama, de endometrio y de ovario). La supervivencia mediana al cáncer de cuello uterino (carcinoma invasor) es de diez años en el países desarrollados y de cinco años en los más pobres.
La vacuna y otros métodos preventivos
La llegada de esta vacuna y la posibilidad de hacerla extensiva a toda la población femenina, especialmente en los países menos desarrollados, representa un hito de gran importancia para la prevención del cáncer de cuello uterino, que es, todavía, el segundo más frecuente entre las mujeres a todo el mundo. La vacuna se debería emplear prioritariamente en los grupos de edad previos a las primeras relaciones sexuales, dado que la infección por VPH se asocia a la edad de inicio de las relaciones sexuales. Por otro lado, el desarrollo de la enfermedad, y posible derivación en un cáncer, está condicionado, en primer lugar, por factores genéticos que determinan que unas mujeres resuelvan la infección de forma espontánea y sin ningún síntoma, y otras no y, en consecuencia, son el grupo de más riesgo. En segundo lugar, algunos factores ambientales como el uso prolongado de anticonceptivos orales, la paridad alta (más de cinco partos), el tabaquismo y algunas infecciones como el SIDA son capaces de acelerar la transición de las infecciones virales al cáncer.